La vivienda se desarrolla principalmente en una sola planta, una característica especialmente valorada por la comodidad y fluidez que aporta al día a día. La zona de día se organiza como un gran espacio continuo donde cocina, comedor y salón conviven sin interrupciones visuales, siempre orientados hacia las vistas y la terraza principal.
Los grandes ventanales correderos permiten transformar completamente el espacio, haciendo que exterior e interior funcionen como una única experiencia residencial. La piscina infinity se convierte en el eje protagonista de la vivienda, acompañada por amplias zonas de descanso y una atmósfera diseñada para disfrutar del clima mediterráneo durante todo el año.
La cocina combina diseño y funcionalidad con una gran isla central revestida en porcelánico, mobiliario en nogal natural y una estética minimalista reforzada por la integración de todos los elementos. Un espacio pensado tanto para el uso cotidiano como para una experiencia social sofisticada.
La zona de noche alberga tres dormitorios con baño en suite, concebidos desde una elegancia cálida y contemporánea. Materiales naturales, iluminación indirecta, tonos neutros y carpinterías minimalistas generan ambientes tranquilos y atemporales donde el protagonismo recae en la luz y las vistas.
La planta sótano añade un valor diferencial a la propiedad. Un amplio espacio diáfano con terraza privada que permite desarrollar múltiples configuraciones según el estilo de vida de su futuro propietario: wellness privado, gimnasio, estudio, home cinema o apartamento independiente para invitados.